"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su hijo unigénito, para que todo aquel que en el creyera, no se pierda mas tenga vida eterna..." (Juan 3:16)

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su hijo unigénito, para que todo aquel que en el creyera, no se pierda mas tenga vida eterna..." (Juan 3:16)




¿Porque NO? Si...


Fuiste creado con un propósito, Dios te creo con un propósito aquí en la tierra, no fuiste una simple casualidad, como tampoco fue casualidad que te encuentres leyendo esto. Antes de que nacieras Dios ya te había escogido... 


Yo soy tú creador. Te cuide aún antes de que nacieras. Isaias 44:2

El te ha dado la oportunidad de vivir, entonces... ¿Porque no le das tú ahora una oportunidad a Dios? Aceptando a Jesús como tú salvador personal:

 ¿Qué significa aceptar a Jesús como su Salvador personal?

 Antes de responder, permítame explicar la pregunta. Para entender bien esta pregunta, primero usted debe entender el significado de las palabras Jesucristo, Salvador y personal. ¿Quién es Jesucristo? Mucha gente reconocerá a Jesucristo como un buen hombre, un gran maestro, o aún un profeta de Dios. Estas cosas son definitivamente ciertas de Jesús, pero ellas en realidad no definen quién es Él. La Biblia nos dice que Jesús es Dios en carne, que Él llegó a ser un ser humano (vea Juan 1:1,14). Jesús vino a la tierra para enseñar, sanar, corregir, y perdonarnos, y aun más, para morir por nosotros. Jesucristo es Dios, el Creador, el Señor Soberano.


 ¿Ha creído usted en este Jesús? ¿Qué es un Salvador y por qué necesitamos un Salvador?

 La Biblia nos dice que todos hemos pecado, hemos cometido actos malvados (Romanos 3:10-18). Como resultado de nuestro pecado, somos merecedores de la ira y el juicio de Dios. El único castigo justo por pecados cometidos contra un Dios infinito y eterno, es un castigo infinito (Romanos 6:23; Apocalipsis 20:11-15). ¡Esa es la razón por la cual necesitamos un Salvador! Jesucristo, vino a la tierra y murió en nuestro lugar. La muerte de Jesús, como Dios en la carne, fue un pago infinito por nuestros pecados (2ª Corintios 5:17). Jesús murió para pagar la penalidad por nuestros pecados (Romanos 5:8). Jesús pagó el precio para que nosotros no lo tuviésemos que hacer. La resurrección de Jesús de entre los muertos probó que Su muerte fue suficiente para pagar la penalidad por nuestros pecados. ¡Esa es la razón por la cual Jesús es el único Salvador! (Juan 14:6; Hechos 4:12) ¿Está usted confiando en Jesús como su Salvador? 


¿Es Jesús su Salvador personal?

 Mucha gente ven al Cristianismo como el asistir a la iglesia, la celebración de rituales, o el no cometer ciertos pecados. Pero eso no es el Cristianismo. El verdadero Cristianismo es una relación personal con Jesucristo. Aceptar a Jesús como su Salvador personal es poner su fe y confianza personalmente en El. Ninguno es salvo por la fe de otros. Nadie es perdonado por hacer ciertas obras. El único camino para ser salvo, es aceptando personalmente a Jesús como su Salvador, confiando en Su muerte como pago por sus pecados, y en Su resurrección como su garantía de la vida eterna (Juan 3:16).


 ¿Es Jesús personalmente su Salvador? 

Si usted quiere aceptar a Jesucristo como su Salvador personal, dígale a Dios las siguientes palabras. Recuerde, hacer esta oración o cualquier otra, no lo va a salvar. Es solamente el confiar en Cristo lo que le puede librar del pecado. Esta oración es simplemente una manera de expresar a Dios su fe en Él, y agradecerle por proveerle su salvación.

 Usted puede repetir esta oración conmigo ahora:

"Dios, sé que he pecado contra ti y merezco castigo. Pero Jesucristo tomó el castigo que yo merecía, y a través de la fe en Él yo puedo ser perdonado. Me aparto de mi pecado y pongo mi confianza en Ti para la salvación. ¡Acepto a Jesús como mi Salvador personal! ¡Gracias por Tu maravillosa gracia y perdón el don de la vida eterna! En el nombre de Cristo, ¡Amén!" 

Si repetiste esta oración no dudes en escribirnos en nuestra pagina en facebook ynosotros nos pondremos en contacto contigo.

Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, (2 Timoteo 4:3)


Yo elegí confiar en Dios ¿y tu?

“No permitas que las crisis se apoderen de ti, comienza a ver las oportunidades y de seguro vas a triunfar”.

Se ha fijado que la palabra más popular de estos tiempos es “crisis”. Leemos la prensa o vemos las noticias en televisión y nos encontramos con la crisis, estamos en el trabajo o en el hogar y lo que escuchamos es crisis, esto por supuesto hace que mucha gente cristiana y no cristiana se paralicen y no avancen por temor a la crisis. ¿Eres tú de esas personas que se han detenido ante la crisis o eres de las que avanzan en búsqueda de lo extraordinario?

La vida es un asunto de actitud y la actitud es un asunto de decisión, y yo elijo que actitud voy a tomar ante las crisis, los problemas o situaciones que se me puedan presentar, podemos optar por una actitud positiva o una actitud negativa. La actitud positiva hace la diferencia porque busca solucionar problemas, no es que deja los problemas así y no le importa, una persona con actitud positiva busca siempre resolver, disfruta las circunstancias, ve mas oportunidades y vive la vida con entusiasmo.

Una persona con actitud positiva tiene presente lo siguiente:
No eligió las circunstancias que le tocó vivir, pero si eligió cual actitud manifestar.
Se esfuerza por desarrollar una actitud positiva y no soltarla.
Sus acciones están determinadas por su actitud.
La actitud de su gente o entorno es un reflejo de la suya.

“Dios decide por lo que vamos a pasar. Nosotros decidimos como lo vamos a pasar”.

Es tu decisión como decidas pasar el día de hoy, es tu decisión si decides confiar en Dios para todos los asuntos de la vida. Si crees que tu matrimonio tiene solución o no tiene solución es tu decisión. Si crees que puedes salir de esa deuda financiera o no puedas salir es tu decisión, todo está en tus creencias y donde pones la confianza. Los límites los tenemos nosotros en nuestras mentes.

Hay una historia en la Biblia en el evangelio de Mateo 8:5-10,13, donde un centurión romano se acerca a Jesús a pedir por sanidad para su sirviente que sufría muchos dolores y no podía moverse. Jesús le dice que él ira a sanarle pero el centurión le dice que no es digno de que El entre a su casa, que solamente ordene la palabra y el enfermo sanará. Wow, Jesús se asombra y dice que ni en Israel había conocido a alguien que confiara tanto como este extranjero y mas adelante Jesús le dice que como creíste así sucederá.

Aquí podemos ver la actitud del centurión, el pudo haber hecho varias cosas: pedir que Jesús fuera a su casa, mandar a un soldado con el mensaje, buscar otro sirviente sin que le importara los dolores del otro, sin embargo el busco soluciones y siendo extranjero se acercó a Jesús, se esforzó en acercarse al maestro y eligió poner toda su confianza en Dios al pedirle que ordenara, que dijera la palabra de sanidad y el enfermo sanaría. Jesús puede elogiar esta actitud con asombro, se maravilla de la fe del extranjero y le afirma que como creíste así va a suceder.

Algunas preguntas que me gustaría hacerte: ¿Qué es lo que estás creyendo para tu vida? ¿Qué es lo que esperas que suceda en tu matrimonio, en tus relaciones, tus negocios, tus finanzas? ¿Eres capaz de asombrar al Maestro? ¿Cómo es tu actitud ante la vida? ¿Estas confiando en Dios para tus problemas, necesidades, tentaciones?

Mi actitud determinará mis acciones. Puedo ser victima o protagonista, puedo ser bendición o maldición, puedo ser esclavo o libre, puedo confiar en Dios o no confiar es mi decisión. Hay una anécdota que lo ilustra muy bien.

Cuentan que un alpinista, con el afán por conquistar una altísimo montaña, inició su travesía después de años de preparación, pero quería la gloria solo para él, por lo que subió sin compañeros. Empezó a subir y se le fue haciendo tarde, y más tarde, y no se preparó para acampar, sino que decidió seguir subiendo, y oscureció. La noche cayó con gran pesadez en la altura de la montaña, ya no se podía ver absolutamente nada. Todo era negro, la luna y las estrellas estaban cubiertas por las nubes.

Subiendo por un acantilado, a solo unos pocos metros de la cima, se resbaló y se desplomó por el aire, cayendo a velocidad vertiginosa. El alpinista solo podía ver veloces manchas oscuras y la terrible sensación de ser succionado por la gravedad. Seguía cayendo… y en esos angustiantes momentos, le pasaron por su mente todos los episodios gratos y no tan gratos de su vida. Pensaba en la cercanía de la muerte, sin embargo, de repente, sintió el fortísimo tirón de la larga soga que lo amarraba de la cintura a las estacas clavadas en la roca de la montaña.

En ese momento, suspendido en el aire, gritó: ¡¡¡ayúdame Dios mío!!!
De repente, una voz grave y profunda de los cielos le contestó:
-¿Que quieres que haga? - Sálvame Dios mío
-¿Realmente crees que yo te pueda salvar? –Por supuesto Señor
-Entonces corta la cuerda que te sostiene…
Hubo un momento de silencio; el hombre se aferró más aún a la cuerda….
Cuenta el equipo de rescate, que al otro día encontraron a un alpinista colgando muerto, congelado, agarradas sus manos fuertemente a la cuerda… A tan solo un metro del suelo…

¿Cuál es la cuerda a la cual nos aferramos para no recibir las bendiciones que Dios tiene preparado para nosotros en el día de hoy?

Hoy es el mejor día para confiar en Dios y disfrutar de todo lo que nos da, busca tu resultado extraordinario. 
Yo elegí confiar en Dios ¿y tu? 

El Verbo


Cuando el apóstol Juan comienza la narración de su evangelio, en comparación con los otros escritores describe de una manera muy peculiar la presentación del Autor de quién hablaría.
Si leemos los primeros 14 versículos, Juan personalmente me transmite una cierta ansiedad o profunda admiración, es como si (disculpando la expresión) vomitara muchas verdades que se le han sido reveladas..

"En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba con Dios en el principio. Por medio de él todas las cosas fueron creadas; sin él, nada de lo creado llegó a existir. En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad. Esta luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no han podido extinguirla. Vino un hombre llamado Juan. Dios lo envió como testigo para dar testimonio de la luz, a fin de que por medio de él todos creyeran. Juan no era la luz, sino que vino para dar testimonio de la luz. Esa luz verdadera, la que alumbra a todo ser humano, venía a este mundo. El que era la luz ya estaba en el mundo, y el mundo fue creado por medio de él, pero el mundo no lo reconoció. Vino a lo que era suyo, pero los suyos no lo recibieron. Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios. Éstos no nacen de la sangre, ni por deseos naturales, ni por voluntad humana, sino que nacen de Dios. Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Y hemos contemplado su gloria, la gloria que corresponde al Hijo unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. 
(Juan 1:1-14)

Comienza comparando al Señor con un verbo. Cuando analizas superficial y básicamente una oración gramatical notarás que si te digo la expresión: "Yo corro por la playa" lo que importa no es precisamente el "quién" o el "dónde", sino el >>qué<< y en este caso la acción que se ejecuta (correr), que le da sentido al sujeto es: el VERBO.
En los primeros cuatro versículos se describe la esencialidad del verbo.
Te lo explicaré con un ejemplo, si observas una lámpara ya sea en tu habitación o en cualquier otro lugar, puedes decir: "Wooow que hermosa lámpara, que lindo diseño, tamaño, perfecta ubicación.. realza el estilo, etc" claro está que son cosas importantes, pero ¿qué pasa si en el momento que la necesitas encendida no tiene interruptor para activarla? Todo lo anterior sería: VANO.

El verbo es ese switch que debes encender para darle la ACCIÓN a la lámpara.
El verbo es la VIDA, para que la luz sea proyectada y así alumbre en la oscuridad.

Juan describe a Jesús como el VERBO, que poseía la VIDA, que proyectaba la LUZ a la humanidad. Pero no una luz falsa, un intento barato, una copia burda, sino VERDADERA luz (vers. 9)

La llegada de Jesús a la Tierra fue justamente el accionar, la vida, la verdadera luz que el Mundo necesitaba.

No sé si le has vivido.. pero si no es así, créeme... no hay experiencia más significativa y sensacional que Él llegue a encender la vida en ti, que te inunde con Su luz y te dé el propósito que necesitas.. y lo mejor.. es que nos dió el gran privilegio de ser llamados HIJOS de DIOS! no desaproveches esta GRAN oportunidad!

Nueva Actualización y Diseño web de Sc+

Después de bastante tiempo de tener el antiguo diseño, Hoy después de haber estado mas de 4 horas, les presentamos a la comunidad nuestra nueva pagina y diseño web, esperamos que les sea de mucha bendición para sus vidas y que por medio de esta pagina la salvación, el mensaje de la cruz llegue a vuestro corazón.

Le damos el agradecimiento a nuestro hermano Oliver por su gran ayuda, cooperación y paciencia
Edición web: Oliver Contreras (www.fluiradio.blogspot.com)
Diseños: Rodrigo Carrillo

 
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